lunes, marzo 12, 2007

CONTRA LAS BUENAS COSTUMBRES




EL ESTILO DE "EL GABO" NO MUERDE

Gabriel García Márquez estará viejo pero no es un huevas. Ahora que todo el mundo le revienta cuetes y hasta los dinosaurios de la derecha dicen que son habitantes de Macondo, es bueno recordar esta lección del Nobel contra esos puristas de la lengua que no son más que los carcamanes del idioma. Este texto jamás sería publicado por el decano de la prensa peruana. Peor. Palo con ellos.


Cuando García Márquez escribió en la segunda edición de su novela ‘La Mala hora’ en 1967, en el prólogo se leía esta verdad que daba vergüenza ajena: “La primera vez que se publicó esta obra, en 1962, un corrector de pruebas se permitió cambiar ciertos términos y almidonar el estilo, en nombre de la pureza del lenguaje. En esta ocasión, a su vez, yo el autor, me he permitido restituir las incorrecciones idiomáticas y las barbaridades estilísticas, en nombre de mi soberana y arbitraria voluntad”.

Así defendía con coraje sus incorrecciones idiomáticas y su estilo narrativo refractario a los convencionalismos y reglas gramaticales de la lengua nativa este autor de ‘Cien años de soledad’, obra cumbre de la literatura hispanoamericana por la que ganó el Nobel en 1982, como uno de los mas asiduos cultores del movimiento literario denominado Realismo Mágico.

Este maestro del Nuevo Periodismo siempre se manifestó como un rebelde a toda domesticación pedagógica en el hablar y en el escribir, esas preceptivas de tiempos escolares dictadas a través de prácticas escrituradas que, a la postre, significaban para él una represión punitiva impuesta por las Academias de la Lengua.

Quizá su recalcitrante soliviantamiento en contra de las normativas del lenguaje natal tuvo origen en su dilatada actividad periodística, ya como articulista en 1950 en su columna La Jirafa en los periódicos El Universal y El Heraldo de Barranquilla, ya como redactor del diario El Espectador de Bogotá en 1954, ya como corresponsal en París del mismo rotativo en 1956, ya como crítico de arte en la revista venezolana Momento en 1957, ya como corresponsal de Prensa Latina en Nueva York en 1959, ya como guionista de cine en México entre 1961 y 1967.

La irreverencia es la belleza del pobre


El periodismo escrito, por su apremio de rápida transmisión de la noticia hacia los lectores, es a veces irreverente del estricto reglaje gramatical y de los códigos de la narratología formal y castiza. En otros casos, se ocasionaría cierto descuido correctivo por la tendencia de la comunicación colectiva a la informalidad en el relato.

Las instrucciones disciplinatorias del idioma son entendidas por García Márquez como una matriz carcelaria que pretende aprisionar y estigmatizar ciertas manifestaciones culturales, las que han sido inaceptadas por el ‘establishment’ burgués vigente, en nombre del ‘buen gusto’ y de una pretendida defensa del patrón de civilización imperante. Por ello sus novelas, cuentos, ensayos y crónicas presentan y exhaltan a un ‘demos’ en su estado bruto, salvaje y fidedigno, aunque todavía no haya sido legitimado por la sociedad de consumo en su existencia indeseada y en su influjo verídico.

Leer algunos escritos de este Premio Nobel, conjurado contra la ortodoxia literaria, es acceder a un variado y ameno diccionario de neologismos, barbarismos, colombianismos y otros extranjerismos, arbitrariamente introducidos en el texto para expresar sin ambages la realidad semiótica del mundo y su circunstancia.

3 comentarios:

Ariel dijo...

hola eloy, mi nombre es ariel henriquez y t saludo desde argentina.
ando leyendo poetas q desconosco y de paso por los infra di con tu nombre.
me gustaria poder leer algo tuyo,
si t parece.
mi direccion de email es: vermasvidrio@hotmail.com

saludos.

A.

LuchinG dijo...

Sr. Jauregui: ¿Va a responder a responder a las acusaciones de plagio en Puente Aéreo?

Ruben dijo...

Que grata sorpresa encontrarte y disfrutar de tus escritos, gracias lejanisimo ex companero de trabajo y socio. Saludos para todos alla.
Ruben D. Gutierrez
rugds@yahoo.com