lunes, marzo 12, 2007

TU MALA CANALLADA 2

Foto: Juan Rulfo
¡Lorchicemos Asia!

Eloy Jáuregui

Me ha llegado un mail: “Operativo Empleada Audaz”. Dizque el domingo 28 de enero, disfrazados como trabajadoras del hogar, invadiremos una de las playas de uno de los balnearios de Asia para protestar contra el racismo “Bio defensa natural”, y agrega la misiva: “Acompáñanos ¡Trae a tus amigas y amigos!”. Digo yo: ¿Qué es? ¿A dónde me invitan? ¿Un mitin con bloqueador de chuño e hilo dental de alpaca? ¿Un kick off 2007 contra mi bronce cobrizo? o ¿Un luau para conocer el “Joia” o la nueva barra del “Nikita”?
Advierto, yo conozco una sola raza: la humana. Subrayo, sé lo que es cholear y por qué un tipejo con una 4X4 socialmente vale más que el patín del mototaxi. Refuerzo, nunca aparecí en la revista Hola retratado con mi chola por Mafe García en el “Aura”. Y cierto, me llega. Un poema del serrano Oquendo de Amat es más bello que un giro lírico de Yeats y una reflexión de MVLl. sobre “El ojo que llora” es más intensa que el pedito liberal de Ocroscoma, alcalde de Jesús María.
La CVR tiene como único fin la reconciliación. Cerrar la herida y desterrar la rabia y el odio entre los peruanos. Ese tajo que pronosticara Mariátegui y tan vigente en este verano. Pregunto, qué es más importante, que las “amas tengan prohibido bañarse en el mar hasta las 7 de la tarde ( cuando ya se ha puesto el sol)” o que se apruebe la iniciativa populista de la pena de muerte. Qué es más valioso –como dice el mail--, que los peruanos, aquellos que no son socios de los clubes no puedan ingresar a bañarse como ocurre en Asia, uno de “los bastiones de la discriminación étnica, social y cultural imperantes en el Perú” o la reforma judicial, la descentralización y la misma reforma del Estado.
Entiendo la preocupación de todas la entidades de DD.HH. sobre temas de exclusión. No comprendo ese esfuerzo por el uso del Total block SPF 100 contra el cáncer de piel nacional en lugar de solucionar el drama del SUTEP, los libros no liberados de aranceles, la tuberculosis galopante, el SIDA multiplicado, la caracha asistencialista, la diarrea contra García Sayán, el fantasma autónomo de la Nación Aymara o la vida del Juez Omar Pimentel y del testigo eficaz 01-EPMC que observó a Fujimori dirigir el operativo en el Castro Castro.
Yo crecí en mi playa de Agua Dulce. Ahora soy feliz los domingos en La Punta y me encanta el cebiche de anchoveta. No tengo tiempo para broncearme en Asia disfrazado de “Yungay”.

[Publicado en el diario La República en enero del 2007]

2 comentarios:

LUMARZU dijo...

¡¡Exelencia de escrito, donde sin mayores desgarros, aflora lo aunténticamente peruano,¿para que más? si lo que Ud. expresa mueve el piso a quiénes se involucran en esa farza de no racismo, solo para ser figuretes de donde ya están caducados.
Sigámonos bañando donde bien nos pegue la real gana y sin tanta bulla, sigamos construyendo desde nuestras esquinas (a veces solitarias) un país digno de quiénes serán el futuro.
Un gran abrazo desde mi mestizaje

Lucy Martínez
lumarjp@hotmail.com
LuMarZu@gmail.com

supernaut1975 dijo...

Genial Jauregui, continua con tus post ya los leí todos!